Lidiar con la rebeldía de tus hijos

También, en muchos casos, los adolescentes deciden actuar en contra de las normas, por la presión de otros que los llevan a pasar por alto la autoridad de los padres como una forma de ganar aceptación entre sus pares.
Este es uno de los aspectos que más afecta a los padres y muchas de estas actitudes son causa de preocupación y angustia, además porque la transgresión a los límites, con frecuencia termina expresándose a través de sentencias provocadoras, frases hirientes, reacciones fuertes, agresivas y rupturas en la comunicación.
Algunos padres responden con una actitud autoritaria, que aunque tiene la intención de poner al joven en su lugar, puede generar más rebeldía y oposición de su parte. En general, el adolescente no es rebelde por molestar a los padres sino porque dicha actitud hace parte del tiempo complejo que está viviendo. Los padres, a menudo piensan que tienen que poner su posición por encima de todo, que parte de educar a los hijos es no dejar pasar nada. Esto puede llevar a un mayor desgaste, por lo que lo más sensato es elegir inteligentemente que batallas dar para preservar la relación y ayudar a nuestros hijos en el momento en que lo necesiten.

¿Cómo ayudar a mi hijo a estudiar?

Hay dos frases que todo madre pronuncia alguna vez a lo largo de la vida académica de sus hijos: “no quiero que esto acabe en fracaso escolar” y “no trabaja de manera autónoma”. Sin embargo, se nos olvida concretar qué es eso del fracaso escolar. ¿Un aprobado justo tiene el mismo valor en todos los niños o incluso en todas las asignaturas o incluso con todos los maestros o profesores?... Queremos que nuestros hijos estudien de manera autónoma lo antes posible pero ¿hemos dedicado tiempo a enseñarles cómo se estudia?.
En este sentido debemos estar atentos para detectar las posibles dificultades que pueden surgir en la trayectoria escolar de nuestros hijos, así podremos reforzar y estimular lo antes posible los aspectos que necesite: incrementar su nivel de atención a través de ejercicios o “juegos”, proporcionarle pautas para facilitar la memorización, aportar alicientes que aumenten su interés por el estudio…

¿Cómo motivar a los hijos?

La motivación permite reforzar o eliminar una conducta positiva o negativa y existen varias formas de realizarla, por medio de premios ó refuerzos, para acciones ó conductas positivas ó negativas y se acuerdan con ellas ó ellos con anterioridad, por ejemplo si te esfuerzas en obtener buenas notas en este semestre te premiaré con un helado ó algo que le agrade a su hija (o) y SIEMPRE SE DEBE DE CUMPLIR, si no lo hacemos los niños pierden la confianza en nosotras y el deseo de hacer las cosas, al referirnos a premiar también se puede hacer.

MIS HIJOS NO SON MI IDENTIDAD

Nunca dejaré de ser madre. Lo seré hasta la tumba. Pero mi raíz no puede estar en ninguna relación humana, porque las relaciones humanas no están hechas para eso. Ningunos hombros humanos soportan el peso de mi expectativa… “Él (o ella) me hará feliz”… Fuimos hechos para pertenecer unos a otros, para amarnos entrañablemente y para que a través de los roces y estirones, seamos santificados, y la relación madre-hijo ciertamente cumple con todo eso, pero si espero conseguir mi validación y mi felicidad a través del desempeño de mis hijos, me voy a volver loca y seguramente desesperaré a mis hijos.